21 enero 2011

Mi intolerancia I: Manifestaciones Gringas

Me molesta que, al darme vuelta descubra un gendarme, un policía, o cualquier tipo de inadaptado social con uniforme, mirándome el orto. 
Me molesta que, cuando estés cruzando la calle caminando, a pesar de tener tu correspondido semáforo en verde, algún pelotudo te toque bocina, saque histéricamente sus brazos por la ventana, su cabeza y la mitad de su cuerpo para mandarte a la entrepierna de tu madre, cuando es a mi, como peatón, a quien le corresponde pasar primero.
Me molesta que, en una vereda donde hay 95 personas tratando de ir para el mismo lado apelotonadamente, se cruce al medio del paso agresiva y soberbiamente una madre con un cochecito, usando al cochecito con bebé incluido como un arma para empujar a todos, y que mientras te mire se le note que piensa: "¡tomá! ¡pasé antes que vos y antes que todos porque nadie se atreve a pisar a un bebé!"
Me molestan las viejas avinagradas que me dejan el carro del supermercado en el medio del pasillo, y que cuando le decís: "mire señora, entienda esto no es una playa de estacionamientos de carros", salte su marido a defender a la inútil mujer como si ella no tuviese sesos para defenderse, o bien, para correr el carro que ocupa todo el santo pasillo.
Me molesta que existan hombres que hayan nacido con una plasticola en el culo, y que ésta los haya pegado duramente a la silla, y por ende no puedan cooperar en levantar la mesa, en lavar los platos, en sacar lo basura, o en cualquier cosa que ignorantemente consideren trabajo femenino.
Me molesta que, cuando no coincidís con la opinión de una persona mayor, ésta te conteste con una "verdad absoluta": "lo que pasa es que yo lo viví, vos no, entonces es lógico que no entendás"; y obviamente me molesta que, cuando (después de un rato) termino mandando a la put@ madre que lo parió a esta persona mayor, me digan "irrespetuosa" cuando en realidad éste vejestorio que pongo en el ejemplo es el que le falta el respeto a mis razonamientos a minimizarla a una simple opinión sin causa ni argumentos. 
Me molesta que me diga felíz día del amigo un idiota que me acabo de cruzar. Me molestan los que regalan plata en un cumpleaños. Me molesta que el bondi no pare cuando le estás haciendo señas un kilómetro antes. Me molestan las minas que insultan la feminidad toda al ser esclavas de un espejo. Me molestan las bandas que hacen covers. Me molestan las películas yanquis. 
Pero no hay una cosa que me moleste más en el mundo que esta clase de gente que les voy a mostrar en la foto:


Y como no me puedo contener la bronca que me da, les voy a mostrar dos fotos mas:


Ahora les voy a explicar por qué me molestan estos gringos que creen manifestarse, que creen protestar.
Primero que nada, el país donde esta casta estúpida y rascista de gente vive, es el principal responsable de los mayores genocidios actuales que se están cometiendo; y que nadie me salga con ellos, pobrecitos, son víctimas del sistema donde viven, porque las reales víctimas son los millones de niños que mueren de inanición por el sistema que estos gringos, idiotas, se empeñan en sostener.
No vayan a pensar con esto que digo que estoy en contra de que el imbécil pueblo yanqui se manifieste. Al contrario, quiero que llevemos el análisis a un mayor grado de profundidad.
Esto que vemos en las fotos ¿es manifestarse? ¿es protestar?
Bueno a mi gusto y parecer, es hacer el rídiculo. Y hacer el ridículo, para mi, no tiene nada que ver con manifestarse en contra de las guerras, de cultivos transgénicos o en contra del campo de concentración de Guántanamo.
Claro, lo que pasa es que para el cerebro de maní de un gringo con espinillas, manifestarse pasa por otro lado. 
Ellos no salen a las manifestaciones o protestas espontáneamente, sin más grito de protesta que su voz, sus aplausos, su puño en alto, sus ojos encendidos.
No, no. Por supuesto que un gringo no.
Por el contrario, el pueblo yanqui organiza las 3 o 4 manifestaciones que hay en el año en su terrorista país con mucha burocracia, muy meticulosamente, tratando de que la manifestación se vea super limpia, super potente, super protestante. Y, luego de llamarse 45 días por teléfono, o juntarse a comer galletitas y hablar de su explosiva protesta, llegan a la etapa en la que, por fin, organizan su protesta-teatro diciendo: "bueno, vos, te vas a poner acostado, como un ser sufrido, y nosotros dos ponemos cara de Rambo y te miramos con odio, así la gente va a alarmarse con la guerra, nos va a aplaudir y nos va a felicitar agradecidamente".
Luego, el individuo yanqui, sale de shopping-protesta. Va de compras y se gasta el dinero que podría alimentar a un niño del África en mascaritas de Bush, en trajecitos onda Guantánamo, en ropita y mascarillas de científicos impunes, en grandes carteles que hacen sus propias fábricas y no dan prioridad a la espontaneidad y originalidad de un cartel hecho por uno mismo, con cintex y un fibrón barato. Bueno no, che, el pueblo gringo debe de mostrar su prolijidad democrática y gastarse un buen dinerito para las protestas, hay que aprovechar las manifestaciones que son pocas en un país tan vacío, y salir de shopping protesta para poder resaltar más que el otro.
Luego de probarse incontables veces su traje-protesta frente al espejo, recibir los elogios de su mujer orgullosa de tal marido revolucionario, de sus hijos sorprendidos por la valentía del papá ejemplar, el yanqui protesta sale al jardín de su casa, vestido así, como un super revolucionario, y sus vecinos le dicen "Oooooh yes, Jimmy!! No warr!! No warrrr!!" Y el gringo protesta, ante la aclamación explosiva de sus vecinos blancos como una teta de abuela, se siente fuuueeeeerte, se siente que puede contra tooooda la guerra que su país terrorista está haciendo en el mundo, destruyendo culturas milenarias, violando mujeres y niños, asesinando padres delante de sus hijos, saqueando hogares, pisoteando próceres de otros pueblos.
Pero bueno, el caso es que el gringo, luego de manejar largamente su autito recién comprado, llega al lugar de la escena teatral-protesta. Y bueno, rápidamente se organiza con sus demás compadres revolucionarios, toman todos sus puestos, ponen todos sus caritas de malos, y ¡zas! ¡¡¡empiezan las fotos!!! "Que bueno, nos están sacando fotos!!!" "Dale vos, poné mas cara de malo" "No, esperá, vos hacé como si estuvieras muerto, dale!!" "Miren, miren como torturo de mentirita a este imbécil!!"
Y listo.
Se acabó. 
Después de 15 minutos de puesta en escena, la gente se empieza a aburrir, ya deja de sacar fotos, y entonces, sólo recién ahí, los gringos revolucionarios se paran de su sitio, consideran que ya han hecho bastante con su conciencia y por los pueblos que Estados Unidos está fusilando, y se van a sus casas.
Se van a sus blancas, prolijas, amplias y perfumaditas casas, les cuentan a sus hijos, a su mujer, comparten la victoria con sus vecinos, con sus compañeros de trabajo, y... Fin de la historia. Los gringos ya se manifestaron, ya hicieron la revolución, ya se expresaron, y ya saldaron la deuda con todos los niños muertos del mundo entero.
Pero ¡ojo! que los gringos, además de realizar este tipo de manifestaciones-teatrales bien orientadas hacia el ridículo, pueden organizar meticulosamente protestas con pancartas y caminatas por la ciudad, como es el caso de la primer foto presentada. ¿Cuánta gente apestosamente blanca y reunida vemos en dicha foto? ¿Quince? ¿Diez? Bueno, entonces, se comprenderá por qué los gringos prefieren el primer tipo de protesta, la teatral, antes que hacer peor el ridículo juntando sólo parientes cercanos para manifestarse caminando, con banderas yanquis, y con carteles previamente comprados. 
Estos individuos, entendiendo que son habitantes del país que está llevando a la raza humana a su pronta desaparición, tendrían que tener otro nivel de compromiso con sus protestas, con su militancia, con sus manifestaciones. A mi realmente me da asco y repulsión ver esto. Si van a protestar, que lo hagan con compromiso, valentía y seriedad, porque de esta forma pareciera que me están tomando el pelo a mi y a todos, que en vez de protestar por el campo de concentración de Guantánamo, están mostrando la última moda de este terrible lugar; que en vez de manifestarse en contra de la guerra, están mostrando que más del 60% (por ser muy generosa) del pueblo yanqui está a favor de la misma al lograr juntar 15 pelagatos en una protesta. 
Bueno, gente, yo sé cuáles van a ser algunos argumentos suavizadores de mi pensamiento: "Che pero... los gringos hacen lo que pueden, dentro de sus posibilidades de entendimiento al menos protestan..." O bien me dirán "Eu pero... tal vez ellos sean así porque su pueblo es muy ignorante y no saben qué está pasando en el resto del mundo, hay que comprenderlos..."
¡Minga que los comprendo! 
En fin, parece ser que me molestan muchas cosas, y que soy una persona muy intolerante. Pero igualmente los espero con cariño para la próxima "molestia" mía: "El turismo gringo".

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