tenemos la misma edad, misma estatura, misma contextura física, mismo pelo, casi la misma cara y casi la misma personalidad. De hecho a veces le dicen Luz, y a mi me dicen Sol.
En la mayoría de los casos en los que no hay que gritar, gritamos; cuando hay que ir a algún lugar por primera vez, nos perdemos; cuando hay que sacar cuentas, miramos al de al lado; cuando hay que competir, perdemos porque no entendemos la competencia; cuando hay que hablar de política, hablamos en rojo; cuando hay que elegir un animal, queremos un gato.
Nuestros padres nos confunden en las fotos del facebook.
Nuestros conocidos nos confunden de espaldas.
Nuestros amigos nos confunden borrachos.
Nuestros primos nos miran con cara de espanto.
De esta manera, creemos que alguno de nuestros padres y/o madres estuvieron echándose un canelón sin permiso, porque nos miramos y somos
mellizas, nos analizamos en situaciones cotidianas y accionamos igual.
Y aunque nadie confiese, sabemos que algún familiar cercano estuvo sacado el pajarito o la burra a pasear por ahi.

No hay comentarios :
Publicar un comentario