Antes
comía tortitas. Cordobesas, raspadas, con chicharrones. Se endurecían,
las tostaba y las comía igual. Pero desde que me metí en los laberintos
de la burocracia veo que:
la gorda burócrata te atiende comiendo tortitas con la boca abierta y te escupe algún pedazo en la mano o en la cara,
el burócrata pasivo se ofende porque le interrumpiste su hora de comer la tortita y te caga el trámite,
la burócrata pintorrajeada deja la tortita en el mostrador manchada con pintura labial y baba a la vista de todos,
los burócratas que se hacen los que trabajan en facebook hacen sonidos con la bolsa de tortitas.
Y entonces desde ahi siento olor a tortita y me descompongo. Me descompongo una banda, lo juro.
la gorda burócrata te atiende comiendo tortitas con la boca abierta y te escupe algún pedazo en la mano o en la cara,
el burócrata pasivo se ofende porque le interrumpiste su hora de comer la tortita y te caga el trámite,
la burócrata pintorrajeada deja la tortita en el mostrador manchada con pintura labial y baba a la vista de todos,
los burócratas que se hacen los que trabajan en facebook hacen sonidos con la bolsa de tortitas.
Y entonces desde ahi siento olor a tortita y me descompongo. Me descompongo una banda, lo juro.

No hay comentarios :
Publicar un comentario